La Justicia dictó la prisión preventiva por cuatro meses para Luciano Miguel “El Mudo” Agüero, de 19 años. El joven fue acusado de haber sido uno de los cuatro delincuentes que asesinaron a Maximiliano Exequiel Monteros, de 30.

El 24 de diciembre a la 0.15, Monteros circulaba en una moto Honda CG Titán 150 cc. por avenida Francisco de Aguirre. Al cruzar la calle Castro Barros comenzó a ser perseguido por cuatro delincuentes a bordo de una motocicleta Yamaha YBR y en otra Honda Biz.

En determinado momento, con la intención de robarle la moto a Monteros, le cortaron el paso y uno de los tripulantes de la Yamaha se bajó y le apuntó con un arma de fuego. Ante la negativa de la víctima de bajarse de la Honda CG, el agresor le efectuó un disparo en el pecho.

Monteros cayó herido al suelo y sus agresores escaparon en la motocicleta. La víctima fue trasladada de urgencia hasta el CAPS San Rafael donde se constató su muerte por la herida en el tórax.

Según la teoría de la fiscalía de Homicidios II, a cargo de Carlos Sale, Agüero era uno de los que integraba esa banda delictiva junto a un tal “Juanchi”, un menor de edad y otro joven que aún no fue identificado.

En la audiencia de acusación, el auxiliar fiscal Juan Pablo Godoy imputó a Agüero como partícipe necesario de un homicidio en ocasión de robo, agravado por el uso de arma de fuego. En ese sentido, Godoy detalló que en el lugar del hecho se recogieron muestras para que el ECIF realizase comparaciones genéticas. También mencionó que no se halló hasta el momento el arma homicida y que la motocicleta de la víctima fue encontrada abandonada en el cruce de calle Don Orione y las vías del tren. Los delincuentes le habían sacado las ruedas y el vehículo presentaba golpes en varias partes.

Godoy pidió seis meses de preventiva. La jueza Ana María Iacono consideró que cuatro meses de prisión serían suficientes para que la investigación finalice, o bien cuente con avances para pedir una prórroga del arresto.

Trágica noche

“Estaba contento porque ya terminaba de construir su casa. El jueves estuvimos juntos, cocinando para Navidad, y luego sucedió esto. No lo podemos creer”, le dijo llorando a LA GACETA Yenny Paredes, prima de Monteros.